De medir la huella a regenerar la dehesa: cuando el impacto se convierte en acción

WITH celebró la tercera edición de la Semana de los Nuevos Modelos de Liderazgo, que tuvo lugar del 23 al 27 de marzo, con más de 55 eventos y la participación de decenas de organizaciones a nivel nacional. Bajo el lema #TuLiderazgoTuHuella, durante la semana se abordaron las diferentes dimensiones del liderazgo en un contexto que exige perfiles cada vez más integradores, flexibles, auténticos y en constante evolución.

WITH es un ecosistema de mujeres líderes que impulsa modelos de liderazgo conectados y sostenibles, reuniendo a directivas, empresas y organizaciones con el objetivo de generar impacto en un entorno empresarial y social en transformación.

Este año, gracias a Marisol Menéndez y el movimiento WITH, junto a Fedehesa y 360 Soluciones Cambio Climático, se presentó la iniciativa conjunta “Deja tu huella, salvando la dehesa”, donde durante toda la semana se estuvo midiendo la huella de carbono por parte de 360 Soluciones Cambio Climático asociada al desplazamiento de las asistentes con el objetivo de vincular ese impacto a una estrategia de compensación liderada por Fedehesa en ecosistemas de alto valor ambiental: la dehesa.

El objetivo no era solo calcular emisiones, sino dar un paso más: conectar el impacto generado con una acción directa de regeneración del territorio

Restaurar la dehesa no es una opción ambiental: es una necesidad urgente

La dehesa es uno de los ecosistemas más valiosos de la península ibérica. Un sistema agroforestal único que combina biodiversidad, producción sostenible y capacidad de capturar carbono. Sin embargo, su estado actual es preocupante. Enfermedades como la seca, el envejecimiento del arbolado y los efectos del cambio climático están acelerando su deterioro, lo que sitúa su restauración como un reto urgente.

La huella de carbono asociada al transporte es uno de los principales contribuyentes al impacto climático en este tipo de eventos, por lo que resulta necesario desarrollar estrategias que permitan no solo cuantificar las emisiones generadas, sino también compensarlas de forma rigurosa.

Las emisiones generadas serán compensadas mediante repoblación en sistemas de dehesa. Estas actuaciones contribuyen a la captura de CO₂, la mejora de la estructura, fertilidad y capacidad de retención de agua del suelo, la conservación de la biodiversidad, el mantenimiento de modelos de gestión sostenible y la adaptación al cambio climático.

Este enfoque se enmarca en una línea de trabajo más amplia que responde a una necesidad cada vez más evidente: vincular la acción climática con actuaciones concretas sobre el territorio.

En esta línea, se está desarrollando una iniciativa liderada por Fedehesa, que permitirá a las empresas no solo medir el impacto generado por sus actividades, productos o equipos humanos, sino integrarlo dentro de estrategias de compensación con resultados tangibles, alineadas con la restauración de ecosistemas clave como la dehesa.

De este modo, la compensación deja de ser un ejercicio teórico para convertirse en una herramienta de regeneración real, alineada con la conservación de uno de los ecosistemas más representativos y amenazados del territorio.

 

Principales resultados de huella de carbono

Para la recopilación de datos, se diseñó un formulario dirigido a las asistentes, que permitió recoger información sobre los desplazamientos realizados, incluyendo origen, medio de transporte, distancia recorrida, combustible y número de trayectos.

A partir de esta información, se calculó la huella de carbono asociada a la movilidad aplicando metodologías basadas en Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y estándares internacionales para la cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero, sirviendo de base para definir las medidas de compensación.

El análisis se basó en 25 respuestas recibidas, de las cuales 24 fueron consideradas válidas, incluyendo también casos de asistencia online, que no generan emisiones asociadas a desplazamientos. Como resultado, la huella total asociada a los desplazamientos asciende a 131,13 kg de CO₂ equivalente.

Más allá de la cifra absoluta, el análisis permite entender cómo se genera ese impacto y dónde se concentran las principales emisiones.

La mayoría de los desplazamientos se realizaron en medios de baja emisión, con un 51% en metro y un 22% a pie o en bicicleta, lo que refleja una tendencia positiva hacia formas de movilidad más sostenibles en entornos urbanos.

A pesar de su bajo peso en número de trayectos, el avión concentra la mayor parte del impacto (~80% de las emisiones totales). Esto pone de manifiesto un aspecto clave:
un número muy reducido de desplazamientos de larga distancia puede concentrar la mayor parte de la huella de carbono.

Si se analiza la eficiencia en términos de emisiones por kilómetro, se observan diferencias claras entre medios:

Los mayores niveles de emisión se asocian al vehículo privado de combustión (especialmente gasolina), seguido del avión y del vehículo diésel. Por detrás se sitúan el autobús y los vehículos híbridos.

En el extremo opuesto, el tren y el metro presentan los niveles más bajos de emisiones por kilómetro recorrido.

Los resultados del análisis confirman que el transporte ferroviario y urbano electrificado ofrece la mejor relación emisiones/km, mientras que la aviación y el vehículo privado concentran el mayor impacto.

Liderazgo con impacto positivo

La incorporación de la compensación de la huella de carbono dentro de la Semana de los Nuevos Modelos de Liderazgo refuerza el enfoque promovido por WITH, en el que el liderazgo implica también responsabilidad sobre el impacto generado.

Este caso demuestra que es posible transformar un evento en una acción climática real, donde la medición se convierte en herramienta de gestión y la compensación en una oportunidad para regenerar el territorio.

La sostenibilidad no se define solo por reducir impacto, sino por la capacidad de generar impacto positivo.